Mide el área disponible, identifica las zonas de circulación y elige una composición que permita moverse con comodidad sin recargar el ambiente.
Una sala puede combinar sofá, poltronas, mesas de centro, mesas auxiliares, cojines y piezas decorativas, según el espacio y las necesidades de uso.
Elige una paleta de colores común y mezcla texturas, formas y materiales de manera equilibrada para crear un ambiente armónico y con personalidad.
Mide el ancho y largo del espacio, puertas, pasillos, ascensores y accesos para comprobar que los muebles puedan ingresar e instalarse correctamente.
Prioriza muebles proporcionados, una iluminación cálida, pocos elementos decorativos bien seleccionados y una distribución visualmente equilibrada.